Erasmo visitó El Salvador

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Erasmo visitó El Salvador

Rolando Alvarenga | diario1.com

En los primeros años de la década anterior y en su tierra natal, Nicaragua, donde el béisbol es el deporte rey, Erasmo Ramírez había sido descartado en sus aspiraciones de llegar algún día a jugar en las Grandes Ligas de los Estados Unidos.

Lo anterior por su baja estatura para un pitcher de la alta competencia (un metro con 67 centímetros) y poca contextura física. Entonces alguien le sugirió viajar a El Salvador e incorporarse al programa de la Fundación Educando a un Salvadoreño (FESA) para fortalecer sus condiciones y buscar una oportunidad de contactar con Grandes Ligas.

Fue así que, con muchas dificultades económicas para costearse el transporte terrestre, en 2004 logró venir al país y tocar las puertas de FESA. Como a todo joven con ilusiones y expectativas de forjarse integralmente para la vida, esta Fundación le abrió las puertas y Erasmo trabajó duro y efectivamente. Y el lanzador resultó tener potencial para exportación.

De tal manera que en el 2007 el pilar principal de FESA, Jorge Elías Bahaía hijo logró el contacto con la alta dirigencia de los Seattle Mariners para que lo evaluaran y Erasmo pasó la prueba. Se incorporó a los procesos de este equipo y en el 2012 firmó contrato para formar parte del staff de lanzadores estelares en donde ha logrado mantenerse.

En su oportunidad y expresando permanente gratitud y agradecimientos para Dios y para FESA, Erasmo Ramírez recordó los apuros económicos que tuvo para venir a El Salvador (no tenía ni para el pasaje). Pero eso ya es pasado, porque gracias a su talento deportivo, en los últimos años su vida ha dado un giro de 90 grados.

Ahora en el presente y por su apretada agenda de compromisos deportivos con los Seattle Mariners, se la pasa mucho tiempo viajando en lujosos aviones, algo que en su infancia le parecía imposible. Y llama la atención que a sus 24 años y con éxito, sigue siendo el mismo chico humilde y carismático. No se marea.

¿Cuál fue el mejor saldo de la temporada 2014?

Bueno, a pesar de los números que no me fueron favorables, por primera vez tuve una temporada libre de lesiones que me habían afectado en mis dos primeros años en Grandes Ligas. Recuerdo los partidos contra equipos fuertes como Rangers, Angelinos, Houston, Oakland, Boston y Medias Blancas. Estoy completamente alegre y listo para la pre temporada que inicia el 20 de febrero.

¿A qué atribuye el no haber tenido una buena temporada en números?

Tuve muchas dudas en mi pitcheo, nervios, ansiedad y pensé mucho antes de lanzar. Perdí la confianza y esto aunque logré reaccionar, me sacó de la rotación de lanzadores, pero esto es parte del proceso de maduración profesional en estos niveles. Gracias a Dios ya hice los ajustes del caso y mentalmente me siento mejor para controlar mis lanzamientos y hoy estoy más tranquilo.

¿Qué sigue siendo lo mejor de Erasmo?

Lo esencial, ahora mismo variar los lanzamientos. Siempre saber cumplir la misión de controlar al bateador. El objetivo es estar aprendiendo siempre y no bajar el rendimiento para mantenernos en este béisbol que es, profesionalmente, muy exigente.

¿Cómo está la renovación de contrato?

Todo dependerá del equipo de Mariners, si me deja en el rosters de los 25 o me pone en libertad para otros equipos. Terminé lanzando a un promedio de 90, 91 y 92 millas por hora. Por de pronto y dentro de las condiciones de este equipo yo no puedo jugar en equipos de ligas menores.

¿Se mantiene FESA pendiente de su trayectoria en Estados Unidos?

Sí, la Fundación siempre está pendiente de nosotros y nos escribe para preguntarnos sobre cómo estamos y cómo va todo. Lo que queda es llegar a ser tú mismo y poner en práctica lo que se viene aprendiendo y seguir creciendo. Siempre estoy y estaré agradecido con esta Fundación que hace varios años me forjó e hizo posible mi contratación con los Seattle Mariners.

La promoción de bachilleres FESA 2014 fue nominada con su nombre, ¿qué opinión le merece?

Un gran honor. Súper alegre, muy contento y agradecido con Don Jorge Bahaía. Esto me compromete a seguir trabajando y enfrentar 2015 con mucho positivismo, porque sabemos que allá (en Grandes Ligas), estamos representando a la juventud centroamericana y hay que hacer bien las cosas para abrir las puertas a otros becarios de FESA.

Hace varios años en Nicaragua le habían perdido la fe en que llegaría a Grandes Ligas, ¿qué se dicen ahora en su país de origen?

Ellos están claros de que yo salí de El Salvador, que la oportunidad la recibí fuera de mi país, pero siempre están pendientes de lo que pasa y lo que no pasa conmigo en los Mariners.

¿Qué siente o que recuerda cada vez que viene a El Salvador a compartir sus experiencias?

Me recuerdo de todos los momentos vividos aquí cuando andaba en busca de la oportunidad. En este trayecto hubo muchas madrugadas, corridas, asoleadas y mucho trabajo fuerte y sacrificio, incluso siendo adolescente tuve que dejar sola a mi familia en Nicaragua para venir a El Salvador.

¿Se tomó en serio en lanzamiento de honor sabatino en el Parque Nino Bengoa o lo hizo informalmente?

No, yo estaba concentrado en lanzar “strike”, que es lo mío y fue “strike” sobre Marcos Martínez y todavía estoy alegre por eso. Con Marcos tenemos una amistad de muchos años, pero a la hora de la “guerra es pitcher contra bateador” y la amistad no vale y se reanuda después del juego.

¿Ya asimiló que jugar en Grandes Ligas es un sueño hecho realidad?

Ya había aterrizado el año pasado. Estoy más tranquilo y creo que tengo que empezar a tranquilizarme en mis emociones, bajarle revoluciones y hacer lo que tengo que hacer. No dejar que me maten la ansiedad y los nervios. No bajar la cabeza. Estos detalles son más sicológicos que otra cosa.

Habiendo llegado al mejor béisbol del mundo, ¿cuál es el sueño?

Con el favor de Dios, estacionarme como lanzador de Grandes Ligas y todo debe empezar este año. Costará, pero no es imposible.

¿Si alguna vez se encontrara entre la pared y la espada sobre para quien lanzar entre El Salvador ó Nicaragua, para quién jugaría?

No lo sé, porque con los dos países me siento cómodo. Es algo que tendría que pensarlo, pero por el momento no tengo una preferencia. Creo al final, esta decisión dependería de los Mariners.

¿Cómo es su relación con sus padres?

A ellos (María Lourdes Olivera y Erasmo José Ramírez) les estoy muy agradecidos porque nos criaron con gran esfuerzo y sacrificio trabajando duro para llevar el pan a casa y ahora puedo ayudarlos para que descansen. Viven en Rivas, Nicaragua, y siempre para época de vacaciones llegan a visitarme a los Estados Unidos.