 Adonis Rivas conectó mejores golpes con su cabeza, en el rostro de René Alvarado. El leonés Adonis “El Caballo” Rivas es de los pocos boxeadores de este país, que se plantan con firmeza sobre el cuadrilátero y exigen al máximo al rival de turno. Por esa casta especial conquistó par de títulos mundiales y en par de peleas con Jorge “El Travieso” Arce, dejó constancia de su calidad. Esta noche el rival no tiene la altura del “Travieso”, ni las proyecciones de Diego “Pelucho” Morales, menos la calidad del argentino Omar Narváez, pero estaba frente a uno de los prospectos que mejor se proyectan en el pugilismo local.
 René Alvarado ya venció a un ex-campeón del mundo y debe cotizarse mejor en el mercado local. Y ante ese imberbe chavalo, Adonis mostró destellos de los mejor de su carrera. Constancia en su trabajo, manejo de los espacios sobre el ring, buenas combinaciones, corazón y sapiencia para afrontar las circunstancias y fue así como desnudó las debilidades de René Alvarado, quien sin embargo terminó con los brazos en alto tras una victoria por decisión unánime sobre el “Caballo” de León. Definitivamente Alvarado ganó. Pero fue un premio logrado por su juventud que lo hizo ver más constante, reacio a los contraataques de Adonis y con fortaleza en su pegada, pero vacío de ideas para quitarse de encima a un rival muy astuto y extremadamente mañoso que se valió más de su cabeza, que de sus puños para conectar sus mejores golpes. Fue un combate vibrante y por mucho, el mejor de una velada de pésima calidad que presentó esta noche en el gimnasio Alexis Argüello, Nocaut Promotions. Buena parte de los aficionados, que terminaron de pie ante el vibrante del duelo estelar, pedían un empate pero aunque Adonis aseguró que Alvarado no hizo los méritos para ganar, los jueces le dieron la victoria al chavalo capitalino que llegó a 8 victorias sin derrotas en el boxeo profesional. Fue la tercera derrota al hilo para Adonis, que exigió la revancha, la que gustosamente se la daría Alvarado, según sus propias palabras.
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