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Ciudad de Panamá.- Erasmo Ramírez llegó al Estadio Rod Carew con su humildad de siempre. Se alistó en el club house de la Selección Nacional, se puso su camisa de Nicaragua y salió al campo a realizar sus ejercicios de calentamiento.
Luego, pasó al bullpen, realizó 15 lanzamientos de buena velocidad y regresó al dogout, no sin antes dedicarle varios minutos a los medios de comunicación que le pidieron una entrevista.
El chavalo de Rivas, quien viene de lanzar en la liga de Venezuela, dijo sentirse “tranquilo y fresco” durante el entrenamiento y seguro que hará una buena presentación ante Colombia este viernes en el segundo partido de la eliminatoria para el Clásico Mundial.
“Esto es un orgullo, siempre quise jugar con Nicaragua y no tenía el permiso o estaba muy pequeño… ahora tengo la oportunidad y haré todo lo que pueda. Para mi es especial estar con Nicaragua en un Mundial, porque aunque este es Pre Clásico, pero igual es como un mundial. Estoy tranquilo, alegre y súper contento, mi idea es no defraudar a nadie, demostrarle que venimos a dar la lucha, a dar el todo por el todo”, dijo Ramírez.
“Estaba con el catcher de bullpen, pero pregunté por el catcher de mañana, Blandón creo y lo llamaron para que viera qué tipo de lanzador soy”.
“Me sentí tranquilo, el brazo recuperado y el control está ahí, tengo la zona bajita y eso es bueno. Trabajé más en controlar mis pitcheos, saber cual está funcionando. Lanzar en la zona baja, que es lo que siempre me dicen”, dijo en su evaluación del entrenamiento.
Sobre su rival de este viernes, Ramírez señaló que “es un equipo fuerte y tengo que respetar a todos los bateadores y no menospreciar a nadie; debo enfocarme y estar listo para mañana”. |